Análisis de Still Wakes the Deep para PS5 – uVeJuegos.com


Still Wakes the Deep es un juego de horror psicológico desarrollado por The Chinese Room y publicado por Secret Mode. Salió al mercado el pasado 18 de junio de 2024, hace algo más de un año, para PlayStation 5, PC y Xbox Series X/S, y tardó muy poquito en consolidarse como una de las apuestas survival horror más relevantes de 2024, que, entre cine y videojuegos, fue un año bastante prolífico para el terror en general. Era lógico, claro, porque venía de la mano de The Chinese Room, responsables de títulos de enfoque narrativo, malrollero y evocador, como Dear Esther, Amnesia: A Machine for Pigs, y el más desconocido Everybody’s Gone to the Rapture, que tiene una banda sonora y una puesta en escena absolutamente espectacular. Ahora, llega Siren’s Rest, la expansión de Still Wakes the Deep, y aprovechamos también para hablarte del juego original, que merece muchísimo la pena.

Still Wakes the Deep, a medio camino entre Lovecraft y The Thing

En muchas ocasiones, Still Wakes the Deep parece un híbrido entre The Thing (la versión de Carpenter, para ser más precisos), Lovecraft y la nueva ola del terror cinematográfico. En esencia, la trama transcurre en diciembre de 1975, en la plataforma petrolífera Beira D, que se encuentra en operaciones en el Mar del Norte, en algún punto entre Escocia y Noruega. El jugador toma el papel de Caz, un electricista con un pasado azaroso que se ve atrapado en la plataforma tras un desastre de orígenes desconocidos, pero pronto queda bastante claro que el auténtico protagonista es la propia plataforma petrolífera, tanto por su poder en pantalla como porque es el nexo de todo lo que ocurre en Still Wakes the Deep. Sin spoilers, porque es un videojuego cortito (4-6h, dependiendo de la velocidad a la que vayas) donde la historia lo es todo, las operaciones petrolíferas de la Beira D han despertado algo que permanecía latente en las profundidades oceánicas.

De esta premisa parte una aventura de survival horror, mezclada con el clásico walking simulator al que nos acostumbran los chicos de The Chinese Room, que tiene un ritmo brutal, y que te tiene de aquí para allá en la plataforma petrolífera, intentando sobrevivir y descubrir qué demonios ha ocurrido. No esperes mucha acción, eso sí, porque no la vas a encontrar; Still Wakes the Deep pone el foco en la narración, en la inmersión, a través de su cámara en primera persona, y en la resolución de acertijos ambientales que, en muchos casos, son una persecución encubierta contra una entidad sobrenatural. Hay algunos elementos de sigilo, eso sí, y también distintas fases en las que no solo tendrás que caminar, sino también vértelas con un plataformeo relativamente bien conseguido, dadas las limitaciones del género, y con algo de exploración submarina, que es especialmente angustiante por su combinación de talasofobia y claustrofobia.

Es verdad, no obstante, que Still Wakes the Deep es quizás más sencillito de lo que debería. El camino está muy guiado, con el recurso ya mítico de la industria de pintar de amarillo la vía adecuada para avanzar (ningún problema con esto, me alegro de que lo hayan usado en un juego de terror tan atmosférico), y al margen de caminar, dar vueltas por la plataforma, y escapar de bichos de inenarrables deformaciones tampoco es que tengas mucho más que hacer. La historia está bien, con numerosas escenas retrospectivas que explican el pasado de Caz, y con algunos personajes bien conseguidos, con alguna notable excepción que llega incluso a resultar molesta.

Tiene sus sombras, eso por descontado, pero a la hora de la verdad Still Wakes the Deep consigue todo lo que se propone: generar tensión constantemente en una aventura de terror narrativo, muy ambiental, con una atmósfera única, e integrando los toques de ciencia ficción con el body horror y el terror cósmico de manera muy inteligente. Tiene un rendimiento todavía bastante discutible, incluso un año después del lanzamiento, todo hay que decirlo; no es el fin del mundo, de hecho, es una circunstancia pasable dado el presupuesto del estudio… Pero sí que es más leña al fuego con Unreal Engine 5, un motor más problemático y más sucio en movimiento de lo que parecía en primera instancia.

Siren’s Rest, la expansión de Still Wakes the Deep

Quizás por la parquedad jugable de Still Wakes the Deep, Siren’s Rest resulta una oportunidad perdida de haber hecho algo más atrevido, más ambicioso desde el punto de vista estrictamente mecánico. Ambientada en 1986, unos diez-once años después del juego original, volvemos a la plataforma Beira D en un intento de descubrir qué ha ocurrido exactamente. Todo lo que te diga al respecto no deja de ser un destripe de la aventura principal, así que permíteme que te aconseje que pases directamente al apartado “CONCLUSIONES” si no quieres leer ningún spoiler de la historia.

Siren’s Rest nos pone en la piel de Mhairi, líder de un equipo de buceo que debe explorar, en plan cámara subacuática del Titanic, los restos hundidos de la Beira D, que yacen en los insondables abismos del Mar del Norte. El objetivo de Mhairi, para ser más claros, es descubrir cuál ha sido el destino de los tripulantes desaparecidos para que sus familias puedan estar en paz. Es por eso que casi toda la expansión tiene lugar bajo el agua; reutilizando el esquema de controles subacuáticos que ya vimos en el juego base, ahora con Mhairi disponemos de una bombona de oxígeno, de un cordón de seguridad con comunicaciones, de una linterna especial, y de un submarino especializado al que volveremos en ciertos compases de la aventura.

Hay, también, algunas fases a pie, normalmente para resolver puzles, y también perdura esa sensación de “inevitabilidad”, de muerte inminente tan palpable que se notaba en Still Wakes the Deep. Eso sí, su corta duración (1-2h), su falta palpable de respuestas concisas, y el hecho de que, en efecto, da menos mal rollo que el juego base, hacen que sea, en líneas generales, una experiencia algo menos recomendable de lo que me habría gustado. Si te encanta el terror, y te gustó Still Wakes the Deep, es imposible que te decepcione; si no, es más lento que el original, tiene menos tensión, y posee una narrativa menos inspirada, que recurre demasiado a la fragmentación de la historia.

CONCLUSIONES: STILL WAKES THE DEEP & SIREN’S REST

Still Wakes the Deep es uno de los videojuegos de terror más atmosféricos de los últimos años. Su combinación de body horror, terror cósmico, y ciencia ficción, en un escenario tan único como una plataforma petrolífera, en conjunto con trepidante ritmo narrativo, y una increíble actuación de voz, hacen que sea prácticamente una parada obligatoria para todo amante de los walking simulators o del terror interactivo… A pesar de sus problemas, como su excesiva parquedad jugable, su linealidad, y su rendimiento, bastante discutible. Con Siren’s Deep sucede algo similar, pero un poquito más bestia, porque como expansión es demasiado corta (1-2h), y aporta bastante poco a la experiencia. Si puedes pillarlos ambos en un pack es lo ideal; si no, asegúrate al menos de jugar a Still Wakes the Deep, porque vale bastante la pena.

Copia digital proporcionada por PressEngine.





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