El juego está ambientado en un universo alternativo de 1997, donde los restos de una civilización postapocalíptica se mezclan con una estética retro-futurista. La trama gira en torno al descubrimiento del recurso Tempest, una extraña enredadera roja que altera la ecología y que es clave para las batallas estratégicas entre las facciones. El conflicto principal enfrenta a las Global Defense Forces (GDF), guardianes de la estabilidad global, contra la Tempest Dynasty (TD), un grupo más agresivo que emplea tecnología bio-mecánica. Esta narrativa añade un nivel de profundidad a las misiones y fomenta la inmersión del jugador. Hay que decir que en lo que respecta a la narrativa quizás sea el aspecto menos destacable de Tempest Rising, aunque no por ello quiera decir que no es buena, simplemente cumple con lo que te esperas de un RTS clásica, es decir, que sea un juego enfocado a lo práctico.
Mecánicas de juego
Ahora bien, hay que comenzar a hablar de la esencia de Tempest Rising y esa es la jugabilidad. Por un lado, hay que destacar que su gameplay combina lo mejor de los RTS clásicos con ligeros toques de modernidad así que vamos a ir desglosando poco a poco qué nos ofrece esta nueva aventura. No es que haya mucha diferencia con otros juegos del mismo género, pero siempre viene bien recordar cuáles son estas bases sobre las que nos asentamos para decir que estamos ante un RTS.
En primer lugar, y el eje principal sobre él que se asienta nuestro gameplay, es sobre la construcción de bases y la recolección de recursos. Para cada función la construcción será diferente, puesto que al fin y al cabo ambas facciones están destinadas a propósitos diferentes. GDF se enfocará en la construcción de unidades de control y a muy larga distancia sin perjudicar a las unidades terrestres, mientras que TD se enfocará en sus lanzallamas y la producción acelerada a costa de la propia vida de los edificios. El fin de las bases de construcción será el simplemente la creación de nuestra base y la fabricación de estructuras.
La recolección de recursos, por otra parte, es parte fundamental de nuestra base. Sin recursos no hay producción, ni energía ni nada así que será de vital importancia que gestionemos tanto nuestras unidades recolectoras como las defensas que protegerán dichos puestos. Hay que decir que este aspecto no sólo es bueno en este género de juegos, sino en la vida real ya que en guerras relámpago cortar la red de suministros enemigos es algo de vital importancia. Por lo tanto, si conseguimos defender nuestros recursos, tendremos un tramo del recorrido ganado.
En segundo lugar, tenemos lo que sería en sí la materia principal de Tempest Rising: el combate. Las escaramuzas enfatizan la importancia de las tácticas y la colocación de unidades, ofreciendo un balance entre fuerza bruta y estrategia. El combate de Tempest Rising, tanto si utilizamos GDF como TD está muy bien hilado, puesto que ambos escuadrones, aunque bien diferenciados comparten un objetivo común y es aplastar al gobierno enemigo que puede resultar simplista, pero cada uno comparte un objetivo diferente y lucha por unos valores diferentes.
En tercer lugar, cada facción tiene un enfoque único, con estilos de juego que varían entre los métodos defensivos y tecnológicos de los GDF y las tácticas arriesgadas y bio-mecánicas de la TD. Como bien mencionamos anteriormente GDF tiene un estilo de combate orientado al control de objetivos a larga distancia, un caso de esto serían los operarios de drones, fuerzas que controlan drones que arremeten con un fuego continuo sobre un objetivo, aunque no cuentan con una gran resistencia pueden derribar objetivos en segundos.
En cambio, la metodología de TD es mucho más agresiva con unidades potentes, algunas muy frágiles, pero con una alta potencia de juego y una extraña afición por incendiarlo todo, con tanques. Esta versatilidad de estilos de juego nos ofrece un gran abanico de opciones que, aunque quepa la posibilidad de ampliarse mediante actualizaciones en un futuro ya ofrece dos estilos de juego bastante complejos y a su vez muy contrapuestos lo cuál nos permitirá cambiar totalmente nuestra manera de jugar, ya sea que queramos especializarnos en uno de estos frente a un posible formato competitivo.
Modos de juego y una gran oportunidad para el futuro de Tempest Rising
Dentro de los modos de juego que incluye este juego podemos destacar: las campañas narrativas, las escaramuzas contra bots y los modos multijugador, asegurando una experiencia versátil para diferentes estilos de jugador. Las campañas narrativas de Tempest Rising ofrecen una experiencia envolvente, en la que los jugadores pueden explorar el conflicto desde perspectivas opuestas: las Global Defense Forces y la Tempest Dynasty .
A medida que avanzan en las misiones, se sumergen en la lucha por el recurso Tempest y descubren los secretos que este encierra. Aunque la narrativa sigue un enfoque tradicional del género, cumple al brindar contexto y motivación para cada batalla, añadiendo un toque de inmersión. Las campañas están diseñadas para equilibrar el desafío, adaptándose a jugadores experimentados y principiantes, lo que las convierte en un excelente punto de partida para familiarizarse con las mecánicas del juego y las particularidades de cada facción.
Por otro lado, las partidas contra bots son una herramienta esencial para perfeccionar estrategias y experimentar con diferentes estilos de juego. Este modo permite a los jugadores enfrentarse a adversarios controlados por inteligencia artificial, ajustando el nivel de dificultad para adaptar el desafío a sus habilidades. Es ideal para probar combinaciones de unidades, configurar tácticas personalizadas y dominar los mapas antes de enfrentarse a otros jugadores en el modo multijugador. Además, estas partidas ofrecen una experiencia relajada para quienes buscan disfrutar de la esencia de Tempest Rising sin la presión de competir contra otros jugadores en tiempo real.
En el futuro, el multijugador competitivo de Tempest Rising podría beneficiarse enormemente de funciones adicionales, como tablas de clasificación, torneos oficiales y un sistema de emparejamiento basado en niveles de habilidad. Esto no solo garantizaría una experiencia más equilibrada para los jugadores, sino que también podría posicionar al juego como un referente en la escena de los esports. Si se añaden expansiones que diversifiquen aún más las facciones y los modos de juego, se crearía un ecosistema dinámico capaz de mantener el interés de la comunidad a largo plazo. En un género donde la estrategia lo es todo, Tempest Rising tiene una oportunidad de oro para consolidarse como un favorito entre los competitivos y los amantes de los RTS.
Apartado audiovisual
El diseño visual de Tempest Rising se inspira en los clásicos RTS, pero lo moderniza con gráficos pulidos y animaciones detalladas. Uno de los puntos que realmente modernizan Tempest Rising es la calidad impresionante de sus gráficos y animaciones, que elevan la experiencia visual para los jugadores. Por ejemplo, los modelos de los personajes están diseñados con un detalle sorprendente, lo que les otorga un aspecto mucho más realista y vívido. Los detalles de los uniformes, desde las texturas de la tela hasta los efectos de desgaste en el equipo, muestran el cuidado dedicado a su creación.
En cuanto a los vehículos de recolección, estos están completamente articulados, incluyendo brazos mecánicos móviles y cabinas con movimientos realistas, lo que añade un toque inmersivo. Incluso cuando están en plena operación, se puede notar cómo los engranajes y las partes mecánicas funcionan en sincronía, simulando fielmente un sistema de trabajo real.
Por otro lado, los efectos especiales son un espectáculo por sí mismos. Las explosiones no solo tienen un impacto visual impresionante, sino que también están acompañadas de detalles como chispas, ondas expansivas y partículas que permanecen en el aire, simulando los restos del combate. El fuego, por su parte, tiene una animación fluida, mostrando un movimiento natural de las llamas mientras iluminan el entorno, añadiendo una dimensión extra de realismo y dramatismo al campo de batalla.
Los entornos ofrecen una atmósfera envolvente con tonos postapocalípticos y colores vivos que destacan los elementos del recurso Tempest. En el aspecto sonoro, la música de Frank Klepacki, compositor de la serie Command&Conquer, eleva la experiencia con una banda sonora energética y nostálgica que complementa el ritmo del juego.Los entornos de TempestRising son un verdadero espectáculo visual que combina tonos postapocalípticos con colores vivos para destacar los elementos del recurso Tempest. Por ejemplo, los paisajes devastados por la catástrofe nuclear están llenos de detalles como estructuras derruidas y vegetación mutada, mientras que la enredadera roja de Tempest brilla intensamente, creando un contraste visual que captura la atención del jugador. Además, los efectos de iluminación y sombras dinámicas añaden profundidad a los escenarios, haciendo que cada mapa se sienta único y envolvente.
En el aspecto sonoro, la música de Frank Klepacki es un componente esencial que eleva la experiencia del juego. Klepacki, conocido por su trabajo en la icónica serie Command&Conquer, aporta su característico estilo energético y nostálgico a TempestRising. Su trayectoria incluye la creación de bandas sonoras memorables que han definido el género RTS, como los temas de Red Alert. En TempestRising, su música combina ritmos intensos y melodías épicas que complementan perfectamente el ritmo del juego, desde las tensas escaramuzas hasta los momentos de construcción estratégica. Por ejemplo, el tema “LeadingtheAssault” refleja la urgencia y el dinamismo de las batallas, mientras que otros temas más atmosféricos acompañan la exploración de los entornos postapocalípticos
Los puntos fuertes y los puntos débiles
No todo son rosas para este tipo de géneros así que vamos a empezar a analizar los puntos fuertes y débiles de este género:
Tempest Rising hace honor a los clásicos del género de estrategia en tiempo real (RTS), como Command&Conquer, logrando capturar su esencia. Desde la construcción de bases hasta la gestión de recursos, las mecánicas tradicionales están presentes y complementadas por gráficos modernizados y animaciones detalladas que apelan tanto a los jugadores nostálgicos como a los novatos. Este enfoque hace que el juego sea una carta de amor para quienes crecieron jugando RTS y una puerta de entrada ideal para una nueva generación.
La profundidad estratégica es uno de los pilares de Tempest Rising. El juego exige que los jugadores dominen la recolección de recursos, la colocación de unidades y el balance entre ofensiva y defensa. Cada decisión puede ser crucial en el campo de batalla, lo que añade una capa de desafío y satisfacción. Por ejemplo, proteger los recolectores mientras operan en zonas peligrosas puede marcar la diferencia entre la victoria y la derrota, incentivando una planificación cuidadosa.
Las diferencias entre las facciones del juego son otro aspecto destacado. Las Global Defense Forces apuestan por estrategias tecnológicas y de largo alcance, mientras que la Tempest Dynasty se enfoca en tácticas agresivas y el uso de recursos bio-mecánicos. Esta diversidad no solo enriquece el gameplay, sino que también ofrece a los jugadores la libertad de explorar estilos de combate completamente opuestos. Por ejemplo, TD utiliza tanques de lanzallamas para arrasar con el enemigo, mientras que las GDF confían en operarios de drones para ataques precisos a larga distancia.
Aunque su narrativa no es revolucionaria, Tempest Rising cumple al ofrecer un contexto convincente para las misiones. Las campañas están ambientadas en un universo alternativo lleno de misterio y conflicto, lo que permite a los jugadores experimentar la historia desde perspectivas opuestas. Cada misión se siente como una pieza en un tablero de estrategia, donde el trasfondo de las facciones añade dimensión a la jugabilidad.
Ahora seguiremos con alguno de los puntos débiles: el género RTS, por naturaleza, puede ser un desafío para los jugadores nuevos, y Tempest Rising no es la excepción. La necesidad de dominar múltiples mecánicas, como la gestión de recursos y la construcción de bases, puede resultar intimidante para quienes no están familiarizados con el género. Aunque el juego es accesible, quizás podría beneficiarse de tutoriales más extensos o modos que simplifiquen el aprendizaje inicial.
Si bien su homenaje a los clásicos es bastante remarcado, algunos jugadores podrían percibir que Tempest Rising no introduce suficientes ideas novedosas. Comparado con títulos que reinventan el género con mecánicas completamente nuevas, este juego opta por refinar lo que ya existe en lugar de innovar profundamente. Esto puede ser un punto de discordia para quienes buscan una experiencia fresca y revolucionaria. El impresionante nivel de detalle visual, aunque es una fortaleza, también puede ser un desafío para sistemas con hardware menos potente. Desde los efectos de fuego y explosiones hasta los modelos articulados de los vehículos y personajes, Tempest Rising exige un rendimiento considerable. Esto puede limitar su accesibilidad para jugadores con configuraciones más modestas, haciendo que la optimización sea un área clave a mejorar.
Conclusiones
Tempest Rising es un tributo apasionado al género de estrategia en tiempo real (RTS) que busca conectar con los nostálgicos y también captar a quienes exploran este género por primera vez. Rescata la esencia de los clásicos con mecánicas como la construcción de bases y la gestión de recursos, mientras le da un aire fresco gracias a su espectacular apartado visual. Las facciones, Global Defense Forces y Tempest Dynasty, aportan diversidad estratégica, ofreciendo estilos de juego contrastados que enriquecen la experiencia.
La música, obra de Frank Klepacki, reconocido compositor detrás de las bandas sonoras de Command&Conquer, aporta una energía vibrante que eleva la atmósfera del juego. Es esta combinación de jugabilidad clásica, gráficos detallados y una banda sonora cuidadosamente diseñada lo que hace de TempestRising una propuesta sólida. Su fecha de lanzamiento está programada para el 24 de abril de 2025, marcando un emocionante regreso de los RTS al panorama moderno.

