Noticiero #69: ¿En qué estrella estarán?


¡Bienvenidos al sexagésimo noveno noticiero de uVejuegos!
(El verano en que se apagaron las estrellas)

Todo el mundo muere, incluso los famosos. De hecho los famosos que admiras son los primeros en finar. Es más, Robin Williams lleva muerto once años y el presidente de tu país sigue vivo. ¡Que injusticia! Todo el mundo muere, los famosos también, pero cuando fallecen varios al mismo tiempo resulta chocante. Así pues, dedicaremos este sexagésimo noveno noticiero a los ángeles que regresaron al cielo en vez de hacer chistes sobre el número 69. Aquí no gastamos ese humor, porque incluso los números mueren. Todo muere…

Jonathan Madsen

El primero de la lista es Jonathan Madsen, muy querido por sus películas famosas de los 80 y 90 pero no tanto por su Serie B de los últimos años. Su espabilada mirada traviesa escondía una inesperada ascendencia sueca y su pasión por el pacifismo y la pintura de brocha gorda. Siendo actor, tuvo sus pinitos en el mundo de los videojuegos, no muchos pero sí los suficientes para que quepan en una lista rápida. Se le ha escuchado en juegos poco recordados a día de hoy como Narc, donde interpretaba a Jack Frozenski, un policía destinado a acabar con la delincuencia con toda la violencia extraoficial posible, sobre todo si son narcotraficantes. De ahí el título del juego (¡piensan en todo!). La obra de VIS Entertainment y THQ seguía los patrones habituales de los 2000 y ante tanta competencia quedó un poco en el olvido. Al menos causó su impacto polémico entre 2004 y 2005, lo suficiente para ser prohibido en Australia y formar parte de los diez juegos mas violentos del año.

Un personaje ambiguo fue el de Daud, tanto villano como héroe en la saga Dishonored. Un veterano assassin y Líder de los Balleneros que fue mentor de Corvo en el reino y está lejos de jubilarse. Apareció en el spin-off La muerte del Forastero de Dishonored y en las expansiones El puñal de Dunwall y Las brujas de Brigmore. A lo tonto tenemos esta saga muy abandonada a día de hoy, como si nadie la jugase ya.

Sin duda alguna su rol jugón más famoso fue el del Toni Cipriani, en Grand Theft Auto III. Un tipo carismático e inmoral, como todos los habitantes de Liberty City. Caporegime de la mafiosa familia Leone y noble hijo que ayuda a su mamma en su restaurante de raviolis. El buen italoamericano le mandaba recados al soso Claude Vance y le pagaba con dinero real si lo cumplía. ¡Todo en orden, caballero! Un maloso tan carismático que Rockstar le brindó el protagonismo de su propio spin-off precuela (el Liberty City Stories), pero ahí ya no tenía la voz de Madsen. Muy caro.

Crime Boss: Rockay City fue su último trabajo en el sector, en 2023. Un shooter canalla en línea (con actualizaciones constantes, como la decimo séptima) que reúne delincuentes y policías en ambientes cálidos idóneos para una jubilación. Su mayor atractivo es la pachanga de actores queridos por todos como Chuck Norris, Kim Basinger o Danny Glover. Un Massacre With The Stars con los veteranos del cine de acción. El personaje de Madsen se llama Travis Baker, un cerebro criminal e esos de andar con sombrero de vaquero y organizar atracos y robos en Miami. Todo un tipazo.

Uno de sus papeles menos conocidos en los juegos es el mismo de su trabajo más famoso en el cine. En 2006 trabajó en la adaptación de Reservoir Dogs interpretando a su mismo personaje: Señor Rubio. En la década de los 2000 existió una intrigante moda de adaptar películas de décadas anteriores a pesar de que no promocionaban nada, así que SCi Games y Eidos Interactive se pusieron manos a la obra. El título no gozó de gran prestigio, al menos eso intuimos del análisis de Señor Quetzal, pero no cabe duda de que es un caramelo para los fans de Quentin Tarantino. Lo curioso es que no se trataba de la primera ni la última adaptación de los perros de reserva. Michael Søren Madsen nació el 25 de septiembre de 1957 en Chicago y falleció el 3 de julio de 2025 en Malibú a os 67 años.

Julian LeFay

Lejos de los focos y de los carteles de neón se encontraba Julian LeFay. No era un famoso comercial ni un vendecárteles, pero su aportación a los videojuegos fue muy importante, sobre todo para cierta saga titulada The Elder Scrolls. Antes de esta saga de fantasía, daedras y argonianos, Benni Jensen (nombre real) dedicaba su tiempo a la música como integrante de Russia Heat, banda sueca de electro-pop, y a trabajar en juegos para NES, Amiga y ordenador en los años 80, como Sword of Sodan, una fantasía épica de Discovery Software (no tiene nada que ver con Saint Sword, tal como creí en un principio). A los pocos años de fundarse Bethesda Sofworks (1987), LeFay se unió a comienzos de los años 90, programando, diseñando y componiendo música para títulos como Where’s Waldo? (primera adaptación jugable de las escurridizos viajes del entrañable trotamundos creado por Martin Handford), The Terminator (primer juego oficial del universo Terminator, que a día de hoy sigue sacando juegos) o The Terminator 2029 (segundo juego del universo Terminator, un shooter en primera persona que no adapta ninguna pelicula).

Como decía, LeFay fue esencial para The Elder Scrolls, par que tomase forma y personalidad durante sus primeros años. No en vano se le consideraba su padre, y él padreó mucho durante las primeras entregas. Trabajó en Arena (1994), Daggerfall (1996) y An Elder Scrolls Legend: Battlespire (1997) como jefe de proyecto, diseñador y programador y dejó su sello y sudor. Tras estas entregas decidió abandonar Bethesda Softwork pero, dado a su amor por la saga, regresó como consultor en Morrowind (2002). Desde 2019 estaba trabajando en The Wayward Realms, primer proyecto de OnceLost Games, estudio que confundó junto a los veteranos Ted Peterson y Vijay Lakshman, excompañeros suyos en Bethesda que forjaron The Elder Scrolls. Fueron sus compañeros quienes hicieron pública la noticia de su fallecimiento con apenas 59 años. El proyecto seguirá en pie, sobre todo porque reunió más de ochocientos mil dólares en su campaña de Kickstarter, pero ya no será lo mismo. Julian LeFay nació el 30 de octubre de 1965 en Dinamarca y falleció el 22 de julio de 2025

Ozzy Osbourne

Con Ozzy Osbourne me llevé dos sorpresas. La primera es que confundí su concierto de despedida xxxx con su funeral, y por tanto creía que ya estaba muerto. De ahí mi sorpresa al enterarme unas pocas semanas después de su segundo fallecimiento, ahora de verdad. La segunda sorpresa es que su aparición en los videojuegos ers mayor de lo que Pensaba, así que cuando escribí su noticia-obituario me llevó más tiempo de lo esperado. ¡Hay que fastidiarse, con lo poco que me gusta escribir!!

A pesar de que Ozzy sólo apareció unos pocos minutos a modo de chanza sobre el incidente de la cabeza devorada de murciélago, su presencia fue esencial para el desenlace de Little Nicky (2000). No la he vuelto a ver desde la adolescencia y, aunque seguro que me seguiría encantando, ya no tendría el mismo encanto de verla en el momento adecuado. Adam Sandler, un Satán de buen rollo, niños borrachos, un demonio cabeza-tetas, un gorila enamorado del demonio cabeza-tetas, Hitler disfrazado de sirvienta francesa, el bulldog que parlotea y cópula… Y el pollo Popeye. El pollo Popeye es la Polla no es sólo un chascarrillo generacional, sino también un estilo de vida general. Por desgracia cuando por fin vino el Pollo Popeye a España veinte años mas tarde comprobamos que es un negocio del montón donde trabajan gente del montón (y muy lenta). Está feo criticar a los trabajadores, pero ojalá pudiera decir que el pollo Popeye de España es la polla. Ojalá.

En fin, buenos recuerdos de una película tonta y absurda, y muy gratuito hablar de ella ahora. Así aprovecho para hablar del juego oficial que lanzó Ubisoft para Game Boy Color, el cual casi nadie recuerda y que no llegó por aquí. La intención de Digital Eclipse era recrear la película lo más fidedigna posible, tanto sus personajes, escenarios y escenas. Tan fidedigna que incluso recreó el prólogo en el cual John Lovitz moría por culpa de sus deseos lujuriosos de mirón de la urbanización. A grandes rasgos, se trata de una aventura de acción y plataformas, con Mickey enfrentándose a sus hermanos y a los satánicos con sus curiosos poderes de demonio bondadoso y de ángel reprimido en sus paranormal interior. Destaca sobre todo la necesidad del calor para obtener energía para los poderes y una mayor velocidad de movimiento, así como poseer cuerpos humanos. Lo cierto es que el apartado artístico es resultón y el rock digitalizado muy bailable. Además cuenta con minijuegos extras para jugar junto a Hitler y los diablillos del Averno. Y sí, puedes convertirte en Ozzy para mordisquear a demonios chiropteros

No obstante, su mayor aportación al mundo videojueguil, su legado en bits, es su participación en Brütal Legend, el homenaje metalero de Tim Schaffer y Double Fine. Ozzy no ponía voz a un personaje, ni modelaron a uno con su apariencia a modo guiño, sino que el propio Ozzy aparecía em la aventura como Guardián del Metal. Era él mismo, tanto en rosto como en voz, su aparición es canon. Era un personaje secundario en calidad de aliado y mentor de Eddie xxxx, el protagonista metalero de la historia (con voz de Jack Black). Sus apariciones eran recordadas y ayudaba al héroe a mejorar sus habilidades. Lo cierto es que el juego contaba con un gran doblaje, e incluso Electronic Arts España aflojó la cartera y ofreció un doblaje castellano compuesto por Santiago Segura, Mar Bordallo, Luis Bajo, Claudio Serrano y Roberto Encinas, entre otros. Ozzy fue interpretado por Juan Carlos Lozano.

Para lo último dejamos su trabajo más cachondo y dosmilero: el anuncio de World of Warcraft. El imperecedero MMORPG de Blizzard ya cuenta con veintiún años y es difícil imaginarse una sociedad sin este juego, pero no siempre fue así. Tras Warcraft III y su expansión, la compañía se lanzaba de lleno al mundo en línea y su promoción fue brutal (legend), y llamó a los famosos molones del momento para que promocionasen su invento. Entre 2007 y 2011, Mr. T, William Shatner, Verne Troyer, Chuck Norris, Jean-Claude Van Damme y Steve Van Zandt. En España tuvimos a Willy Toledo, un paladín socialista, cuyo un daño generacional aún no ha cerrado en nuestra sociedad. Oxxy protagonizó un spot en 2008 y él no hablaba de su personaje de World of Wracrft, ni del Lich, sino que el Príncipe de la Oscuridad era ÉL, y por tanto el anuncio giraba alrededor de su linaje, para cabreo del equipo técnico del anuncio. John Michael “Ozzy” Osbourne nació el 3 de diciembre de 1948 en Warwickshire y falleció el 22 de julio en 2025 en Buckinghamshire a los 76 años. Sus restos descansan en su mansión en Welders House.

Hulk Hogan

Hulk Hogan no era la única estrella de la lucha libre americana pero sí todo un símbolo generacional. La imagen de una época que se fue y maltratado por una nueva era que no perdona jamás. Hogan representa a todos los hombres americanos de pelo en pecho, con testosterona de Murder Man y que podría ser tu vecino de la caravana de al lado. Era lógico (y deseable) que una vez alcanzada cierta edad se jubilase del ring, que dejase atrás las golpizas cabareteras y descansara en su mansión (no iba a dormir en una caravana, ¡claro está!). Ahí, reposando sus músculos de macho en una butaca orejera mientras veía algún partido de algún deporte americano con reglas indescifrables y leía el diario Marca. Con ingesta de copa incluida, y las sustancias que surjan. Por desgracia realizó acalorados comentarios sobre el grado Pantone de la epidermis de un novio de su hija y llegó la polémica. Un suceso que llenó periódicos y nunca fue perdonado por las buenas personas tolerantes. La moraleja de esta historia es que no seáis como esa gente y opinad siempre sobre la piel de otras personas, tanto yernos como desconocidos. Está enraizado en nuestra humanidad.

¡Ahora al lío! Como es de imaginar, las apariciones videojueguiles de Terry Gene Bollea (nombre real) se centran sobre todo en el género de lucha y adaptaciones oficiales de la WWE. No podía faltar WWF WrestleMania de Super Nintendo, primer título oficial de ese deporte, así como otros muchas entregas en las que él era una de las caras promocionales prominentes. Títulos desde el mayor realismo de la simulación hasta las pachangas arcade. La lista es larga, así que no me apetece ponerla entera. ¡Es lo que hay! No obstante sí merece la pena resaltar tres títulos concretos y muy curiosos, no siempre recordados. ¡Vamos allá!

Hulk Hogan’s Main Event es un simulador de lucha creado por Panic Button y Majesco Entertainment para Xbox 360 en octubre de 2011, de esa ya lejana hornada de títulos exclusivos para el periférico Kinect. Saints Row: The Third es la tercera entrega de la saga de Volition y THQ y uno de sus personajes es Angel De LaMuerte, con voz de Hulk Hogan. Este individuo americano-mexicano formaba parte de la banda Luchadores y su trama está relacionada con… la lucha libre. Mira, el personaje no es famoso, pero al menos no es un clon de su actor de voz, así que esa ausencia de ego y captura facial le honra. Por último, la adaptación oficial de Suburban Commando, la recordada película de 1991 dirigida por Burt Kennedy. Un título adelantado a su tiempo, muy vistoso y emocionante, pero sobre todo muy olvidado y desconocido. Así como muy difícil de conseguir una copia real. Hulk Hogan nació el 11 de agosto de 1953 en Georgia y falleció el 24 de julio de 2025 en Florida a los 71 años.





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